11 diciembre 2009

Ítem más

De la inolvidable entrevista concedida a El País por la consejera de Medio Ambiente de la Junta, la socialista Cinta Castillo (por cierto: ayer por la mañana estaba posando o sembrada ante mi compatriota Pepe Fiscal y una compañera gráfica en medio de uno de lo patios del Parlamento; así que preparémonos para los bises), ese señor / que es el jefe de mi sección, Javier Caraballo —y que, siguiendo con la musiquita del anuncio de la ONCE, no es tan malo aunque lo parezca—, entresacaba otra perla cultivada hace ya un par de tardes.
«Por primera vez, habrá un instrumento para garantizar que las políticas hidráulicas las hacemos en Andalucía para Andalucía», decía en relación a la nueva Ley de Aguas esta consejera más chocante que choquera, a la que tan igual le da que le da lo mismo que El Algarrobico sea un hotel abierto o derribado (¡ay, si don Manuel Chaves y la ahora presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, creyeran a pies juntillas en todo lo que dejaron dicho...!). Pero el primer flashback que me provoca este andalucismo entre acuoso y goteante es la manta de palos que se llevó Manuel Andrés González, alcalde popular de Lepe y, por ende, presidente provincial del PP de Huelva, por aquella ocurrencia tan reconcentrada de que 'el agua de Lepe, para los leperos'.
Ese enorgullecimiento político porque te están haciendo beber y pagar tu agua frente a la de otras demarcaciones tiene que servir para sumar votos, evidentemente. Si no, no sería tan recurrente para los unos y para los otros. Pero la catetada es hoja perenne, y El País (con su hemeroteca digital abierta en canal) inmortal. Como digo, además, vi ayer mismo a Cinta Castillo —cerca del busto recién inaugurado para honrar la memoria de Plácido Fernández Viagas— como queriendo echar raíces parlamentarias. Porque Perico Rodri será todo lo olmo viejo que queramos, y estará hendido por el rayo y en su mitad podrido; pero no hay que ser Machado para darse cuenta de que, cada mayo electoral, le salen algunas hojas verdes, por muy bravo que pueda ser el sol electoral.

07 diciembre 2009

Una entrevista indigna

¿Entrena duro todos los días Cinta Castillo para convertirse en la peor consejera de Medio Ambiente de la historia autonómica? Hace cinco minutos que terminé de leer la entrevista que le ha hecho Manuel Planelles en El País y les confieso que sigo pellizcándome; de puro miedo. O se quiere convertir en el demonio de los ecologistas o no sabe por donde anda metiéndose.
Las ocurrencias que va empalmando a cuenta del hotel El Algarrobico con tal de evitar posicionarse política, jurídica y éticamente ante ese marronazo heredado, dicen muy poco de la primera autoridad medioambiental andaluza. Pase lo que pase, igual si terminan derribando el complejo hotelero por orden judicial o si acaba abriendo sus puertas al público guiri dentro de un par de veranos, Cinta siempre podrá presumir de que ella ya lo avisó en su día.
Que se puede soplar y sorber al mismo tiempo, y decir digo y Diego, y estar al plato y a las tajadas, sobre todo cuando te da exactamente igual ocho que ochenta o que ochocientos mil billones. Así que leche y chivo para la nueva reina socialista del tancredismo, que me huelo que andará hoy quejosa por esa forma tan ladina de titular que tienen estos desagradecidos.

03 diciembre 2009

«This is the end, beautiful friend» (homenaje a The Doors)


Quiero hablar hoy de la Cuenca Minera y el Andévalo; y decir que es vergonzoso que, en nombre de la tan traída y llevada 'deuda histórica', el Estado no se digne a devolver a Andalucía ni un solo metro cuadrado de todo lo embargado por la Seguridad Social en esas comarcas, sin suelo material donde diversificar mínimamente la economía local. Es tan lamentable como la evidencia de que los diputados onubenses, de un signo y del otro, parecen aceptar de buen grado la exclusión en el canje. Y el bochorno absoluto ya es que a los vecinos de todas estas villas, objetivamente, les den tres carajos.

20 noviembre 2009

Ni más ni menos

Marqués Perales daba ayer por hecho en Huelva Información que Petronila Guerrero, la presidenta de la Diputación y del PSOE andaluz, será la candidata socialista a la Alcaldía de la capital onubense en 2011.
La conclusión no es nada original (el descubridor de la jugada fue Rafael P. Unquiles, mi jefe en El Mundo Huelva Noticias), más aún cuando hace semanas el director de la cabecera de Joly, Francisco Chaparro, le preguntó directamente a la aludida en una entrevista (con referencia expresa a los elogios de Barrero, el que nunca falta) y la concejala de Aljaraque, en vez de autodescartarse agradecida, se limitó a decir que éste no es el momento de hablar de sus opciones, que son ganas de dejarse querer por los focos.
Sospecho que Petri aceptaría si la convencen personalmente sus pares (es evidente que no hablo de Mario Jiménez); porque, pragmática, pensará que el mal trago de la derrota ante el PP de Pedro Rodríguez le garantiza otros cuatro años al frente del Ayuntamiento de los ayuntamientos, en Cajasol y el Puerto sumando dietas para dorar su futuro retiro y, además, manos libres en el PSOE capitalino y provincial.
A la Guerrero seguro que no le van a hacer lo de Manuela Parralo o Elena Tobar de condenarla a deslucir en la desvencijada silla de lideresa de la oposición capitalina. Directamente no hay valor. Así que el morbo reside en quién aceptará ir de número dos en la candidatura socialista para asumir la pelea diaria con Rodri.
¿Esas alforjas hacen falta para este viaje? Desde luego que no. Pero Petronila no organiza la expedición: es la invitada de honor, nada más. ¡Y nada menos!

16 noviembre 2009

Consejeros candidatos por definir

«Griñán no descarta introducir cambios en el caso de que algún o algunos de los consejeros fueran candidatos en las elecciones municipales: "Ésa sería la razón y no otra"».
Lo pueden leer hoy aquí mismo, en la edición andaluza de El País. Lo firma Lourdes Lucio, que no se ha ido de la lengua como Pepe Aguilar en el Huelva Información del domingo, porque a través de ella simplemente se puntualiza (con mucha más eficacia que llamando a la Ser el portavoz del Gobierno andaluz, Manuel Pérez Yruela, está claro). Además, partimos de que nos referimos a una compañera que se ha demostrado siempre muy respetuosa con los off the record de la Presidencia de la Junta, como sin ir más lejos demostró pública y fehacientemente hace apenas un par de días, con aquel punto y final que le puso a la resaca amable del debate sobre el proyecto presupuestario.
Si la clave son los comicios locales de 2011, como se sugiere desde el periódico globlal en español, más señalada se sentirá a partir de este momento Cinta Castillo, la titular de Medio Ambiente, consciente como pocas personas del problemón que supone Huelva capital para el PSOE en todos los sentidos. Pero que ella no se quiere coscar de Sevilla es, si cabe, aún más cierto. Como innegable resulta también que Griñán muestra predilección por los jardines más silvestres. Y en el que se está metiendo ahora, él solito, conduce a un laberinto sin otra salida que desandar cada paso dado al frente.

15 noviembre 2009

Olvidada y... ¿candidata?


En Huelva Información y todas las cabeceras del Grupo Joly, escribe Pepe Aguilar (informado hasta de la última película que vieron juntos Griñán, Chaves y la eternamente influyente Amparo Rubiales) que durante la próxima primavera el aún flamante presidente de la Junta recortará el Ejecutivo andaluz para hacer desaparecer varias consejerías, lo que obligará a recolocar a algunos miembros del exclusivo Consejo de Gobierno.
Imagino que le resultará bastante intranquilizador a nuestra máxima representante autonómica, Cinta Castillo, el hecho de verse excluida del recuento de los que tienen más que justificado su sueldo y, por tanto, su continuidad. Lo mismo ocurre con sus compañeras Rosa Torres, la cultural, o Clara Aguilera, la agraria, que también estuvieron hace unos meses jugando al juego de la silla, cuando perdieron su asiento Francisco Vallejo, Evangelina Naranjo y Teresa Jiménez. Si las obviadas se congratulan de que Aguilar también olvide a la ex alcaldesa de Córdoba Rosa Aguilar (vale la redundancia), será por ganas de negar que están dispuestas a aguantar de pie junto la tapia hasta que suene el tiro propio.
Dos cosas digo yo: la primera, que ojalá Griñán ya hubiera hecho los recortes previstos (no hace falta recordar que lo nombraron con los niveles de polen muy altos); unos recortes que, por otro lado, habrá que comprobar en qué se quedan final y exactamente. La segunda, que a ver si a Cinta no nos la pintan en breve como la candidata ideal para optar a la Alcaldía de Huelva a partir del próximo verano (seguro que hoy es más conocida por el vecino de la capital que hace cuatro años). Sería el modo de seguir atizando duro a Pedro Rodríguez por abuelo, algo que, si viniera de la presidenta de la Diputación, Petronila Guerrero, sonaría a chiste.
En cualquier caso, a nadie escapará que la Castillo sería una candidata a palos. Porque ella sueña despierta con estrenar la reforma del Palacio de San Telmo. Porque ningún político quiere pasar a la historia de la autonomía andaluza con un marchamo de provisionalidad reforzado por la azarosa circunstancia de no haber llegado a poner el pie en otra sede que la circunstancial de la Casa Rosa.

14 noviembre 2009

Paralelismos costeros

Después de todo lo que se dijo desde el PSOE en su día (hace sólo unos meses, no se crean; que el tiempo pasa volando), ¿habrá acogido con carcajadas o con risa sardónica el presidente del PP de Punta Umbría, José Carlos Hernández Cansino, la denuncia contra el alcalde de Ayamonte, el socialista Antonio Rodríguez Castillo, por tener trabajando para el Ayuntamiento a sus antiguos compañeros de bufete, seguro que a precio de saldo y con todas las bendiciones legales y leguyelas? Por cierto: ni Borges se atrevería con paralelismos tan logrados.

13 noviembre 2009

«¡Falta Barrero!»

El «¡Falta Barrero!» que le gritó ayer —con plena complicidad— el portavoz socialista José Antonio Alonso al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, se reduce a anécdota divertida, pero estuvo a un tris de acabar en histórico drama democrático.
Una gastroenteritis aderezada con una bajada de tensión dejó al de Sotillo de la Adrada (justo en el momento clave de la votación de la nueva financiación autonómica) en los pasillos de la Cámara Baja, la cual, por lo visto, se bunkeriza hasta quedar herméticamente cerrada (¿a lo mejor a raíz del 23-F?) cuando llaman a sus señorías para apretar el botón decisivo, ya sea con manos o pies.
El mal rato que tuvo que pasar Javier hace escasas 24 horas no lo quiero ni para mí ni para nadie, así que mi solidaridad plena y sincera con el afectado. Lo puso Cervantes en boca del Quijote: «El trabajo y peso de las armas no se puede llevar sin el gobierno de las tripas». Pero que dé gracias a Dios por el hecho de que su ausencia no resultara decisiva, porque una tontería de éstas lo descabalga como secretario primero de la Mesa del Congreso.
En determinados sitios de privilegio se puede estar con la cara roja, amarilla o verde; lo que no se puede es no estar, y menos aún por culpa de un mal café. Y que no se olvide Barrero de una cosa: con 60 primaveras florecidas a sus espaldas, los delfines ya no le van a saltar simpáticamente sólo en Mazagón.